domingo, 15 de julio de 2012

Andrea Fabra: “que se jodan (hijos de puta)”

Andrea Fabra estudió Derecho en la Complutense y, al cabo de un tiempo, se acercó a la uni del Opus aquí en Pamplona para darle caña al posgrado. Actualmente roza los cuarenta años, y la presencia de tiempo libre no parece ser una constante en su vida, como tampoco el estudio de las ideas políticas; de lo contrario habría leído el clásico de Maquiavelo, o al menos un greatest hits con las citas más cañeras de El Principe. El compadre florentino, recordemos, se expresaba con claridad: gobernante amado, bien; gobernante temido, bien; gobernante odiado, maaaaal.

Después del cursillo intensivo en Twitter, la red social de la brevedad, Andrea Fabra quizás haya asimilado a Maquiavelo, y quizás haya reparado en que, el admirable ejercicio de no soliviantar al personal, requiere de unas formas o bien respetuosas, o bien adornadas con todas las expresiones y fórmulas de redacción propias de un decreto legislativo. Mariano Rajoy conoce el uso de las citadas formas respetuosas, sabe que el anuncio del recorte de la prestación por desempleo causa menos enfado bajo el pretexto de querer "animar la búsqueda activa de trabajo"; y ya si lo envolvemos con morralla de Derecho en plan borrador de la reforma laboral, ni te cuento. La ausencia de este know how comunicativo condenó a Andrea Fabra, cuando, en un desliz sin precedentes, arremetió contra varios millones de españoles. “Que se jodan”, frase de la semana, reconocida oficialmente por Libertad Digital y la sujeta en cuestión.

Las palabras son las que son, de manera que el debate se traslada al ámbito de las intenciones. ¿Nuestra querida protagonista se dirigía a la bancada sociata o a los parados? Analicemos los hechos: por una parte, el aplauso encendido, su headbanging parlamentario y el lugar a donde mira parecen indicar que el objeto de su entusiasmo destroyer eran los diputados del PSOE; por otra parte, la expresión “que se jodan” hace alusión a una tercera persona, a un colectivo no presente en el lugar. La disonancia consiste por tanto en su disposición corporal hacia una segunda persona combinada con unas palabras emitidas en referencia a una tercera persona. ¿Qué cojones ocurrió entonces? Tenemos dos posibilidades. La primera, pensar que ella, en una hipótesis harto improbable, cometió una equivocación al pronunciar “que se jodan” y no un “os jodéis”, o un “que os jodan”, o cualquier otra frase en segunda persona especialmente condimentada para los socialistas. La segunda posibilidad consiste en que no haya tal disonancia y que Andrea Fabra actuara como ese alumno que, al ver la lista de suspensos, le dice a un compañero: “que se jodan”, mirándole a él pero tomando en consideración a los otros. La disonancia, insisto, desaparece al hacer una lectura en base exclusivamente a los datos empíricos, o sea, a lo visible y audible, no a lo que pudo ser o a un presunto fallo absolutamente indemostrable de la susodicha.

Así, con razones más que fundadas, eso que llamamos “pueblo” ha encontrado en Andrea Fabra la diana temporal sobre la que descargar toda su mala hostia. Ciento cuarenta y seis mil firmas piden su dimisión. Algunos, entre los que me incluyo, no nos contentamos con que solamente abandone la función pública; preferimos que se difundan correos, direcciones, teléfonos...; preferimos (por preferir que no quede) que los diputados sientan la presión, para que en su reciente papel de intermediarios entre el gran capital y los ciudadanos, presten también atención a las demandas de estos últimos. Tras el alegato que no va a ninguna parte, hago una llamada (también infructuosa, por supuesto): el drama no consiste en el mensaje explícito de esta señora, sino en que otros tantos que la rodean piensan igual (aunque no sean tan estúpidos), y, sobre todo, en que más allá de la ofensa efímera, estamos perdiendo lo conquistado. Lejos de un embrutecimiento perfectamente comprensible, deberíamos ignorar el “que se jodan” y tomar las calles por los “ajustes” del ejecutivo, no al revés.

19 comentarios:

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  2. Totalmente de acuerdo. Y si, el drama es ese, la desconfianza en la buena fe de los gobernantes, no este caso asilado sensacionalista. Antes vi un reportaje de los de la Primera acerca de los políticos y la comunicación, en el que se decía eso de que los ciudadanos, ante la duda, echamos las culpas de todo siempre a los políticos. Pero es que en este caso hay razones de sobra para quejarse. Y no hay que tener miedo a que se monte una bien gorda, yo más bien tengo miedo a que no se monte nada, a que se pierda el estado de bienestar y nos conformemos pensando que no había otra salida. Ese es mi miedo.

    Supongo que eso que has dicho de Rajoy era ironía. Yo creo, más bien al contrario, que eso que dijo de ''animar la búsqueda activa de trabajo'' no le salió muy afortunado. Sonó insultante. Y Rubalcaba no perdió la ocasión de echárselo en cara.

    Por cierto, no sé si has visto ésto, es eso que muchos sospechamos pero por prudencia no verbalizamos, al no saber demasiado de economía:

    http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=5UYRgMZDOmg&noredirect=1#!

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  3. Cierto, no hay que hacer mucho caso al "Que se jodan", y hay que analizar las medidas del gobierno. ¿Qué hace éste? Sube el IVA y recorta el salario a los empleados públicos, medidas que ya había tomado el gobierno de Zapatero y que habían sido criticadas radicalmente por el PP en la oposición. Pero, al sumar las subidas y los recortes a los anteriores, pasa a convertirse el gobierno en defensor a ultranza de las medidas —reafirmándolas y aumentándolas— que detestaba en la oposición. Ironías aparte para sobrellevar semejante esquizofrenia, este gobierno ha engañado y sigue haciéndolo todos los días de una manera intolerable. Así que a la calle, a la huelga y a todo lo que haga falta. El miércoles que viene es 18 de julio, y es ahora más pertinente que nunca recuperar los valores republicanos y democráticos. Valores que la mujer de Güemes y su padre desconocen, por supuesto.

    Un abrazo, Dani.

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  4. Me parece un insulto a la inteligencia nombrar a Maquiavelo en la misma frase; la política de los últimos veinte años es el resultado de la democracia, es decir, que cualquier inepto tenga acceso como poco a ser concejal. Comparar a esta gente sin la menor preparación intelectual y sin moral ni formas con Maquiavelo y otros que hicieron de la política un arte es peligroso, porque luego alguien lo lee y piensa que es verdad. ¿Quién se dedica a la política o al sindicato? Aquel que no tiene una profesión y no tiene prestigio que perder. En lo demás, totalmente de acuerdo, obviamente. De todas formas, una manera de protestar sería ponerse delante de cada ayuntamiento mostrando con nombres y apellidos los suelos de cada político, liberado y demás. O el golpe de Estado militar y el Directorio, pero eso sólo es posible en mis sueños lúbricos gaullistas.

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    1. Enorme falsedad: al sindicato se dedica, precisamente, quien tiene una profesión y tiene todo que perder, pues debe olvidarse de cualquier ascenso o carrera en su empresa. Ninguna relación, en ese sentido, con la política. Es el riesgo de la democracia o internet: cualquier inepto puede opinar.

      Saludos.

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    2. Juas! ¡Lo sabía!

      He leído chorrocientos comentarios tuyos, siempre con el mismo sermón; fanático de manual.

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    3. Poco que decir ante tus exabruptos irracionales e insultantes. El delegado sindical o el liberado lo son debido a la profesión que ejercen; si no fueran asalariados que ejercen su labor en una empresa, no lo serían. Constato una realidad que conozco, no observo fanatismo alguno en mis palabras. Celebro que leas y recuerdes mis comentarios.

      Un saludo, majico.

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    4. Como se nota que algunos no han trabajado en la vida, y que es dudoso que lo lleguen a hacer.

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    5. La legitimidad de un sindicalista o de un liberado es la misma que la de un político. Tienes algún módulo, te metes en el sindicato, sacas una oposición y liberado sindical, igual que fulanita que por ser hija de fulanito entra en un partido con cargo, la misma credibilidad. Me da igual el sindicato, me da igual el partido, aunque uno me convenga más que otro, pero eso es otra historia, igual que a ti obviamente te convendrá más uno que otro.

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  5. @ Uno que ríe:
    Señor H, no borre usted los comentarios :,(

    @ Raúl:
    Sí, era ironía xD A mí esa justificación también me pareció escandalosa, más propia de dominios neoliberales. Terminaremos escuchando acusaciones contra el pobre en plan “él se lo ha buscado”. Lo que hay aquí es un olvido acojonante de los fundamentos políticos de nuestro modelo, inconsciente o premeditado, como tan acertadamente señala el tal Jorge Fabra (Fabra por tos laos xD)

    @ Gonzalo:
    Esquizofrenia, esa es la palabra. Ahora el gobierno de Madrid permitirá a los comercios abrir en domingo. Entonces uno recuerda el "nosotros apoyamos a las PYMES y los autónomos". Por no hablar del IVA. Vivan las políticas redistributivas.

    @ Aitor:
    No sé quién coño ha comparado ha comparado a la tipa, a Rajoy o a cualquier otro con Maquiavelo. Y si mis alusiones a este último te parecen un insulto, pues lo siento por ti.

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    1. A lo que me refiero es que estas personas son peleles, no tienen categoría política, viven gracias a un sistema que es un cuento, por eso es como meter en la misma frase a Federico II de Prusia con Bush Jr., mi sensibilidad se ve herida.

      Boutade!

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    2. "mi sensibilidad se ve herida"

      Comprendo tu susceptibilidad (aunque el motivo de la misma, en este caso, me parezca una gilipollez) pero no estás para exigir nada a los demás mientras sueltas expresiones en plan "insulto a la inteligencia" o "fanático de manual".

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    3. Diantre, susceptibilidad la tuya, era una manera de hablar. La figura de Maquiavelo como tantas otras se ha convertido en una especie de muletilla, como la Revolución Francesa.

      Sobre el amigo sindical, es que le he leído taaaaantas veces y en taaaaaantos blogs que visito metiendo con calzador el tema. Si España llegase a una situación violenta, es el tipo de persona que no me gustaría tener cerca, ya me entendéis.

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  6. Vaya vaya, este post tiene ambientillo...
    En conjunto estoy de acuerdo con usted, mr ¿Giovanni? Pero no puedo dejar de lado mi punto cínico -ya sabe, la realidad y el cinismo tienen mucho que ver- y disentir levemente en dos puntos de su lúcida exposición:

    1) Tal vez lo de menos sea si la pija esta se dirigía a los parados o al PSOE. Hemos de concderle el beneficio de la duda y suponer que no será tan descerebrada como para referirse a los primeros. La gravedad de este incidente está más bien en el mero hecho de haberse producido: una persona con un puesto en el Congreso no puede hablar así. Y menos todavía siendo hija de quien es, lo cual le añade un plus de ignominia que debería ser suficiente como para echarla del escaño. Aunque posiblemente por esa ascendencia Rajoy no se va a atrever (cualquiera se mete con su papá, el señor de las gafas negras y los aeropuertos vacíos).

    2) Que los demás piensen igual hay que darlo por hecho. Pero no es un drama mientras solo lo piensen. Lo que cuenta es la obra, y ahí es donde hay que empezar a cabrearse. Por una vez estoy de acuerdo con Rosa Díaz cuando soltó eso de "ustedes recortan derechos porque no quieren recortar privilegios". Es justo eso.

    ¿Maquiavelo? Una señorita del Opus no se mancha las manos ni las meninges con esas cosas. Quite, quite...

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    1. "¿Maquiavelo? Una señorita del Opus no se mancha las manos ni las meninges con esas cosas. Quite, quite..."

      Hice 1º y 2º de Periodismo y voy a comenzar 4º de Historia en esa universidad, y, así, sin más, eso es una tontería. De verdad que algunos siguen en la Transición -Ojalá hubiese una clase política con el nivel de la mayoría de ellos, incluyendo los que venían del Franquismo y del exilio, me es indiferente- y tienen unos topicazos de abuelo cebolleta. Dicho esto, en lo de esta mujer, lo más triste de todo esto es que diga algo así, que España dependa de gente que actúe con esas bajezas, que sean tan racaille como cualquier choni.

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    2. Giovanni, sí, con mucho gusto.
      Nada (poco) que objetar, querido Rick.
      Andreita ha encontrado la excusa, la explicación. De la táctica del PSOE ha/n hecho un contragolpe en el que se cobijarán mientras no haya fisuras.

      Tema Opus Dei: prejuicios tenemos todos, y cuando se trata de una organización con algunos atisbos de secta, más. Por otra parte, yo tampoco veo a un miembro de la Obra -que no se dedique a cuestiones relativas a la historia de las ideas- leyendo a Maquiavelo, el pionero por antonomasia de la política amoral. No sé, es como imaginar a un veinteañero de la kale borroka con "Camino" entre las manos.
      Aunque ella no es del Opus.

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  7. I'm sorry, ''Uno que ríe'' era yo, con esa cuenta del correo de gmail que nunca he llegado a usar en blogger. Me ha pasado unas cuantas veces.

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  8. Sorry. Había leido mal: asocié el paso de esta chica por esa universidad con su militancia en La Obra (es que no sigo su apasionante biografía, espero que ustedes sepan disculparme). Bueno, pues entonces quito "Una señorita del Opus" y pongo "Una pija" (que en realidad es de lo que se trata) y la frase cuela.

    De todos modos, no he dicho -ni siquiera he querido sugerir- que todos aquellos que estudian en esa universidad sean necesariamente del Opus, por otra parte: me consta, porque tengo un sobrino que estudió allí, que eso no es cierto. Me refería exclusivamente a la señorita Fabra.

    Y en cuanto a la clase política anterior, totalmente de acuerdo: Utrera Molina, el mismo Fraga o el padre de Ruiz Gallardón serían lo que fuesen pero tenían un bagage cultural muy superior a los chiquilicuatres de ahora. Podían recitar de memoria a Maquiavelo, Erasmo o Tomás Moro sin fallos; otra cosa es que los hubieran interiorizado, claro. Pero sabían mantener la compostura.

    Y ya está. Me voy de vacances.

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  9. es que, qué bonito, lo que nos faltaba por oír...
    Un saludo para el blog.

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